Llanero Chimbo
La gente suele etiquetar a los demás por muchas circunstancias, una de las más comunes es la procedencia de una persona. Por ejemplo la fama de inocentes (por no decir otra palabra) que tienes los gochos es casi una regla general en nuestro país, no importa si eres de Táchira, Mérida o Trujillo. Así te hayas criado en Marte desde pequeño, simpre habrá una oportunidad en que se burlen o admiren alguna de tus cualidades, las cuales supuestamente adquiriste porque naciste en ése lugar.
En mi caso nací en San Fernando, pero soy totalmente Arichunero. Por haber nacido en Apure tengo, al igual que los demás, ciertas características o costumbres que se adquieren a lo largo de nuestra crianza. El hecho de no poseer algunas de ellas, y más si son importantes o comunes, te hace lucir como extraño o mentiroso. Para los demás es casi una obligación que tengas el estereotipo llanero.
- Ese mismo estereotipo que reune razgos comunes como:
- Mascar chimó.
- Montar a caballo.
- Saber nadar.
- Escuchar y bailar joropo.
- Dormir en chinchorro pate'rolo.
- Tirar con burras, perras, cochinas, gallinas, chigüires, morrocoyas o cualquier otros animal típico de la región.
- No saber operar aparatos electrónicos.
- Ordeñar vacas.
Son algunas que nos asignan a los nacidos en el llano venezolano. Además que el hecho de realizar otras actividades que se consideran "fuera" del marco de las que en supuesto deberían ser cotidianas para nosotros, también causa un aire de contrariedad en quien nos ve y nos hacen tildar de extraños, culturalmente hablando.
Una vez más lo digo... al diablo con las etiquetas, al demonio con los estereotipos. Cada quien es una mezcla de lo que conoce y le gusta a lo largo de su vida. Yo no sé nadar, ordeñas vaca y nunca he montado a caballo; no soy partidario del bestialismo ni de la zoofilia y odio mascar chimó. Sí se bailar joropo e incluso lo canto y escucho, duermo en chinchorro con más comodidad, hackeo cuentas de correo a los ladilla y como chigüire cuando puedo.
Aunque escuche rock, metal y me interese en cosas muy ajenas al llano no me quita mérito o mejor dicho: identidad regional. Yo sí soy llanero porque lo siento en mi corazón y porque quiero a mi tierra. Quizás un llanero chimbo, pero lo soy y con mucho orgullo.
